Con el desarrollo de la sociedad, la demanda de productos plásticos en la vida cotidiana aumenta, como bolsas, bandejas y loncheras. Asimismo, el auge del reparto de comida a domicilio ha incrementado la demanda de estos productos. Esta demanda también tiene un gran impacto en el medio ambiente, ya que los productos plásticos son muy perjudiciales para él.
Ante los crecientes problemas ambientales, la búsqueda de alternativas al plástico se ha convertido en una tendencia mundial. Tras una continua investigación y mejora, los productos de PLA se han consolidado en el mercado. Los productos de PLA son biodegradables y se degradan completamente en 90 días a temperatura y ambiente adecuados. Además, tienen una larga vida útil; con un almacenamiento apropiado, las bandejas, los contenedores y otros productos de PLA pueden conservarse durante más de un año.
Nuevas bandejas y contenedores biodegradables de material PLA ecológico para envasar frutas, carne y alimentos.

El poli(ácido láctico) posee buena estabilidad térmica, una temperatura de procesamiento de 170 a 230 °C y buena resistencia a los disolventes. Puede procesarse mediante diversos métodos, como extrusión, hilado, estiramiento biaxial y moldeo por inyección-soplado. Además de ser biodegradable, los productos de ácido poliláctico presentan buena biocompatibilidad, brillo, transparencia, tacto agradable y resistencia al calor.
El ácido poliláctico (PLA) es un material biodegradable novedoso elaborado a partir de almidón derivado de recursos vegetales renovables como el maíz. La glucosa se obtiene del almidón mediante sacarificación, y posteriormente se fermenta ácido láctico de alta pureza a partir de glucosa y ciertas cepas, para luego sintetizar ácido poliláctico con un peso molecular específico mediante síntesis química. Posee una buena biodegradabilidad y puede ser degradado completamente por microorganismos en la naturaleza tras su uso, generando finalmente dióxido de carbono y agua. No contamina el medio ambiente, lo que resulta muy beneficioso para su protección, y se reconoce como un material ecológico. El método común de tratamiento de plásticos sigue siendo la incineración, lo que produce una gran cantidad de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera. En cambio, el plástico de ácido poliláctico se degrada al ser enterrado en el suelo, liberando el dióxido de carbono directamente a la materia orgánica del suelo o siendo absorbido por las plantas, sin ser liberado a la atmósfera ni causar el efecto invernadero.

El poli(ácido láctico) presenta una ventaja única en el campo de los utensilios desechables, los materiales de envasado de alimentos y otros productos desechables, ya que es totalmente inocuo para el cuerpo humano. Es completamente biodegradable y cumple con los altos estándares internacionales de protección ambiental, especialmente los de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón. Además, gracias al desarrollo tecnológico, el mercado se ha transformado con la incorporación de materiales de PLA, que superan eficazmente las limitaciones de las partículas originales e incluso presentan resistencia al calor hasta 120 °C, lo que permite su uso en utensilios para hornos microondas.
Sin embargo, en términos del mercado actual, el aislamiento térmico y la capacidad de conservación de los productos de PLA no tienen rival entre otros productos biodegradables, pero el precio de los productos de PLA es más elevado que el de estos últimos. Muchas personas eligen el bagazo como producto biodegradable, pero el bagazo absorbe aceite y agua, lo que afecta a los productos envasados. Además, los palés de bagazo pueden enmohecerse si no se secan lo suficiente.
Fecha de publicación: 12 de enero de 2022